Los grupos extremistas palestinos accedieron ayer a extender una tregua con Israel hasta fin de año, a condición de que los israelíes suspendan la violencia hacia los palestinos y liberen a prisioneros, dijeron los participantes en las reuniones que se celebran en El Cairo.
El primer ministro israelí Ariel Sharon consideró que el comunicado de los palestinos es "un primer paso positivo".
"Lo que se ha acordado es que el período de calma tendrá un plazo límite, que es el fin de año", dijo Mohamed Nazzal, uno de los líderes de HAMAS.
En una advertencia a Israel, Nazzal añadió que "en nuestras manos estará suspender el período de calma, especialmente si no se cumple lo pactado".