Los países americanos recibieron ayer con optimismo y esperanza el inicio por Guatemala y Belice de la etapa final del proceso de reconciliación en un diferendo limítrofe que los ha distanciado por más de un siglo.
“Guatemala sabe por experiencia propia cuál es el costo de la guerra y cuál el valor de la paz’’, dijo el canciller de ese país, Gabriel Orellana Rojas.
“Lo que estamos celebrando hoy es más grande de lo que parece’’, declaró a su vez el canciller de Belice, Assad Shoman.
El secretario general de la OEA César Gaviria dijo que los gobiernos someterán ahora los acuerdos a un referéndum de confirmación, posiblemente en el plazo de 75 días, y de resultar favorable se ha previsto dotarlos de por lo menos 200 millones de dólares para su financiación a través del Banco Interamericano de Desarrollo.
El secretario de Estado Colin Powell, presente en la sesión, ofreció todo el apoyo de Estados Unidos al proceso de consolidación.