Unos 800 mil jóvenes huyeron en los últimos cinco años de la guerra que azota con mayor rigor las zonas rurales de Colombia, y han intentado sobrevivir en las ciudades en condiciones de marginalidad, sin oportunidades de empleo y educación, según un informe de Naciones Unidas.
"Esta es una tragedia de grandes dimensiones. Tenemos en Colombia una población de desplazados entre los 15 y los 25 años que está llevando el gran peso de la guerra", dijo Alfredo Manrique, experto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Esos jóvenes, que representan cerca de un 40% de la población total de desplazados, viven en condiciones precarias, sin acceso a la salud, educación y a las oportunidades laborales, expuestos a caer en la criminalidad o en las filas de los grupos armados irregulares, señaló Manrique.
"Esta es una verdadera catástrofe humanitaria sin precedentes en Colombia. Hay que ver lo que hay detrás del desplazamiento: la humillación, el hambre, la impunidad, el destierro", recalcó el especialista del PNUD.
De la población de jóvenes desplazados, 400 mil han estado o se encuentran enfermos, el 25% con alguna enfermedad invalidante, según un informe del PNUD, presentado por Manrique.
Asimismo 300 mil jóvenes desplazados son analfabetos y unos 100 mil no tienen registro de identidad, en tanto que 15 mil ejercen la prostitución en las grandes ciudades.