La principal fuerza guerrillera de Colombia exigió ayer la liberación de todos sus combatientes confinados en las hacinadas cárceles estatales para liberar, mediante un intercambio humanitario, a un grupo de militares y políticos secuestrados.
Es la primera vez que las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) piden la liberación de cientos de sus miembros encarcelados a cambio de la libertad de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, cinco ex congresistas, 12 diputados regionales, un gobernador, dos ex ministros y 50 efectivos del Ejército y de la Policía.
En un comunicado difundido a través de correo electrónico las FARC dijeron que para el canje exigen como "contraprestación la liberación de todos las guerrilleras y los guerrilleros en poder del Estado colombiano".
Por otro lado, el Gobierno del presidente colombiano, Alvaro Uribe, extendió a varias ciudades las operaciones contra los rebeldes izquierdistas, tras la ofensiva lanzada por el Ejército y la Policía en Bogotá, Medellín y Cali.
Una fuente policial señaló ayer que tras los operativos iniciados la semana pasada en las tres principales ciudades, éstas han sido extendidas otras seis urbes a para prevenir acciones guerrilleras.
Las operaciones abarcan ahora a Barranquilla, Cartagena, Santa Marta (costa Caribe), Bucaramanga (noreste), Pereira (oeste) y Villavicencio (sureste).