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Hakim, líder chiíta hace demostración de fuerza


Cuando Mohamed Baqr al Hakim, de 66 años, de los que 23 los ha pasado en el exilio en Irán, llegó ayer al mausoleo del Imam Ali en Najaf, el lugar más sagrado del mundo para los chiíes, no pudo evitar romper a llorar.
Cientos de miles de iraquíes llegados de todos los lugares del país, abarrotaban el patio del mausoleo, muchos de ellos también entre sollozos, coreaban su nombre y gritaban "con nuestra alma y nuestra sangre nos sacrificaremos por ti, Hakim".
El jefe de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica (ASRI) había llegado hace dos días a Basora (sur de Irak) después de su exilio en Irán, y entonces como ayer la ASRI desplegó a miles de hombres en una impresionante demostración de fuerza en este Irak post-Sadam.
Los miles de hombres encargados del servicio de orden, todos identificables con una insignia amarilla, aguantaron impertérritos bajo el sol durante tres horas hasta que su líder llegó y entró por un cordón de seguridad donde le esperaba la muchedumbre enardecida.
A las afueras del mausoleo no se veía ni un solo policía local de los que ha creado la nueva administración civil proestadounidense, que son 700 en total y no parecen despertar grandes simpatías entre los seguidores de la ASRI.
Tampoco había ningún soldado estadounidense identificable, pero varios individuos rubios, fornidos y con gafas de sol y un bulto en la cintura, se paseaban distraídos por la plaza. Al Hakim se dirigió durante cerca de una hora a sus seguidores, a los que pidió la "yihad" (guerra santa), pero "sin violencia"-matizó- para conseguir "un Irak independiente", la expresión que más se repitió durante su discurso.
Ese Irak independiente debe lograrse tras "unas elecciones libres" y "un gobierno de chiíes, suníes, arabes, kurdos y todas las tendencias del pueblo iraquí", dijo como respuesta a los que le acusan de buscar un gobierno islámico de estilo iraní.
"El enemigo nos está vigilando con un solo ojo sin darse cuenta de lo que somos (...) Ante ellos nos tenemos que unir", dijo Al Hakim, que criticó a los estadounidenses porque "se creen los dueños de la razón, dueños de poder atacar y entrar en todos los países".
"Sadam (Husein) era un colaborador de los americanos, y estos le apoyaron para masacrar a los chiíes, y al final (Sadam) ha sido el culpable de que ellos entren en nuestro sagrado Irak", dijo, pero se abstuvo de pedir abiertamente la salida o la expulsión de los estadounidenses.
Al Hakim estuvo muy cauto en su discurso y midió todas sus palabras, que terminaron cuando un grupo de seguidores de Mojtader Al Sadr (otro grupo chií más radical) irrumpió en el Mausoleo y de pronto, ante su presencia, Al Hakim desapareció de la escena.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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