La peor masacre en el interior de un penal en la historia reciente de México fue resultado de una pelea con cuchillos y martillos que derivó en un baño de sangre y mostró el poder que los carteles de las drogas mantienen incluso fuera de las calles.
El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez, dijo que luego del motín y riña que dejó 49 muertos, las autoridades encontraron en el interior de la cárcel de Topo Chico 60 martillos, 120 puntas de metal artesanales y 86 cuchillos que fueron utilizados en el enfrentamiento entre quienes se cree son miembros de dos facciones del cartel de las drogas de Los Zetas.
Dijo que al menos 40 de las víctimas fallecieron por heridas de armas punzocortantes o golpes que se dieron con martillos o palos, todo lo cual, mencionó, encontraron en el penal.
Añadió que en la sobrepoblada prisión conviven sentenciados y procesados por delitos comunes y crimen organizado, también localizaron marihuana, cocaína y pastillas psicotrópicas, además de memorias USB, dos pantallas y reproductores de mp3.
Expertos y organismos de derechos humanos han advertido por años del control que los grupos criminales mantienen en varios penales del país. Y Rodríguez lo admitió públicamente.
"Lo que tenemos que ver con realidad en el sistema penitenciario es que hay autogobierno", dijo el gobernador. "Toda esta corrupción al interior del penal generó esta condición que hoy tenemos".
Además, por la poca paga, "nadie quiere ser custodio", dijo.
Cerca de la mitad de los internos en Topo Chico han sido sentenciados por delitos del fuero común o son sospechosos que aún no han sido sentenciados. Sin embargo, ellos son mezclados con otros presos que están convictos por narcotráfico y crimen organizado.
Uno de ellos era Raymundo González Hernández, de 23 años, acusado de secuestro y en espera de ser procesado. Él no estaba en la lista de heridos de la riña, pero su prima dijo que estaba cubierto de moretones y marcas en el cuerpo cuando lo vio.
"Tenía los ojos casi cerrados por todos los golpes que le dieron", dijo Cynthia Hernández.
"No podía hablar, nada más hacía así", añadió mientras movía la cabeza de un lado a otro.
Con sus conexiones con las bandas y acceso a drogas y armas, son muchos los que dicen que Los Zetas y el cartel del Golfo son quienes mandan en la prisión.
Torturas
- Familiares de internos de la cárcel mexicana de Topo Chico, donde una riña entre bandas rivales se saldó con 49 muertos, denunciaron que los reos llevan 24 horas sin comer y que las autoridades los torturan para que informen sobre los participantes en el motín.
- "Los están golpeando en el abdomen y les dan patadas en las piernas y en lugares que no dejen huellas", aseguró a Efe un padre, que prefirió guardar el anonimato, tras ver a su hijo preso y mientras hacía fila para presentar queja ante la Comisión Estatal de DD.HH. del norteño estado de Nuevo León (CEDHNL).Esta mañana asistieron unas 400 personas al centro penitenciario para poder entrar a ver a sus familiares y las autoridades los dejaron pasar por aproximadamente cinco minutos, solo para que vieran que están vivos.Los familiares de los reos denunciaron que los tienen haciendo labores de limpieza, a pesar de que tienen un día sin comer.