El hallazgo de un reo carbonizado entre los escombros de la Granja Penal de Comayagua, centro de Honduras, incendiada parcialmente el pasado día 14, ha elevado a 361 la cifra de víctimas del siniestro, informó el portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte.
Hasta ahora se desconoce la identidad de la nueva víctima, que fue hallada el sábado y cuyos restos fueron enviados a Medicina Forense del Ministerio Público en Tegucigalpa para practicarles la autopsia, dijo Duarte.
Según el funcionario, el nuevo hallazgo se debe a que el día del incendio, que se registró entre la medianoche del 14 y la madrugada del 15 de febrero, “había poca iluminación” y el fuego provocó “una gran cantidad de escombros quemados que luego fueron removidos” lo que impidió que se pudiera localizar este cuerpo.
El efecto del fuego, que según expertos de Estados Unidos llegó a alcanzar temperaturas de unos 2 mil grados centígrados, también provocó que el cuerpo hallado el sábado quedara “muy reducido” respecto a su tamaño original.
El pasado día 16, la directora de Fiscales del Ministerio Público, Daniela Ferrera, dijo a periodistas que el día del incendio en la cárcel había 852 personas, incluida una mujer que visitaba a su marido, quien es uno de los supervivientes de la tragedia y estuvo hospitalizado en Tegucigalpa.
El nicaragüense, que fue remitido a la Penitenciaría Nacional el pasado viernes, era uno de los 10 reos quemados que el día 15 fueron ingresados en el Hospital Escuela, en donde fallecieron siete.
Los dos restantes siguen hospitalizados y su situación es “estable, pero crítica”, según fuentes médicas.