Uno de los hijos de Muamar el Gadafi, conocido por su amor por los coches deportivos y la juerga, ingresó en Níger el fin de semana y estaba en ruta a Niamey, la capital, dijo un funcionario del Gobierno.
En Washington, la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland confirmó que Al-Saadi Gadafi cruzó la frontera hacia Níger, donde las autoridades “están en proceso o ya lo han llevado a la capital y planean detenerlo”.
Al-Saadi Gadafi, de 38 años, es una de las figuras de más prominencia del depuesto régimen en escapar a esta nación africana cuyo enorme desierto norte ha sido refugio para contrabandistas de drogas, terroristas de Al Qaeda y ahora partidarios del exdictador. El descubrimiento casi seguramente va a aumentar las presiones sobre Níger, que ha prometido entregar a cualquier persona buscada por el Tribunal Penal Internacional, entre ellos Gadafi y sus hijos.