Un atacante suicida vestido como mujer detonó su carga de explosivos y mató a 20 personas, incluidos tres ministros del gabinete somalí, en un elegante hotel en la capital de Somalia durante una ceremonia de graduación universitaria.
El atacante llevaba puesto un velo y zapatos de mujer, dijo el ministro de información, Dahir Mohamud.
El ataque creó nuevas dudas sobre la habilidad del débil Gobierno somalí para controlar una zona pequeña de la capital que controla.
Hasta el momento, no se ha determinado cómo se produjo la explosión, aunque los testigos coinciden en que todo apunta a que fue un atentado suicida llevado a cabo por alguien que se encontraba en el acto.
Aunque el portavoz oficial de Al Shabab no ha asumido la autoría del atentado, Abdi Qalow, alto mando de esa milicia islámica radical, vinculada a Al Qaeda, admitió que "hemos sido nosotros y el objetivo era matar a los ministros, porque sirven a los intereses de los invasores cristianos".
El periodista somalí y colaborador de la Agencia EFE Hassan Subeyr Haji se encuentra entre los fallecidos en el atentado.
El otro periodista fallecido en la explosión era Mohamed Amin, de la emisora de radio local independiente Radio Shabelle, una de las más importantes de Somalia, mientras que un tercer periodista, cuya identidad no se ha facilitado hasta ahora, resultó herido de gravedad.
Con la muerte de estos dos periodistas son ya al menos ocho los informadores fallecidos de forma violenta en Somalia este año.
Periodistas y trabajadores humanitarios, nacionales y extranjeros, se han convertido en objetivo frecuente de atentados y secuestros en Somalia en los últimos años.
Fuentes gubernamentales han confirmado que los tres ministros muertos eran los de Educación Superior, Ibrahim Hasan Adow; Salud, Qamar Aden Alí, y de Educación, Mohamed Adan Wayel, además de nueve estudiantes.