Se llama "C", de China, y tiene 23 años, pero las autoridades chinas se negaron a renovarle su tarjeta de identidad con el alegato de que no aceptan el alfabeto latino en dicho registro, motivo por el que el joven inició un juicio.
Según informa la agencia de noticias Xinhua, el padre, Zhao Furong, escogió hace más de dos décadas el inusual nombre de "C" para su hijo en honor a China y para animar al retoño a aprender inglés, una elección contra la que la administración local no puso entonces obstáculos.
En eso ha basado Zhao C su demanda ante los tribunales, después de que fuera a renovar su identificación hace más de un año al buró de seguridad pública de Yingtan (Jiangxi, este de China) obligado por un programa nacional de actualización de tarjetas.
Las letras latinas no pueden aparecer en los nombres chinos, señalaron los funcionarios, quienes le recomendaron buscarse un nuevo nombre, pero C tomó esto como una violación a sus derechos.