Cientos de miles de libaneses se congregaron en Beirut para rendir homenaje al ex primer ministro Rafick Hariri, asesinado hace cuatro años. Los manifestantes desean renovar su compromiso con un Líbano soberano, independiente y unido.
Los congregados, de todos los cultos y todas las regiones, llegaron a las entradas de Beirut en coches, autobuses o embarcaciones para dirigirse a pie a la Plaza de los Mártires o Plaza de la Independencia, donde tuvo lugar el acto.