En una emotiva comparecencia ante los medios, el Príncipe iraní, que vive desde 1984 en Estados Unidos, calificó el movimiento de protesta que se ha generado en su tierra natal a raíz de las elecciones del pasado 12 de junio, consideradas fraudulentas por la oposición, “un grito por la libertad y la democracia”.
Afirmó que lo que está sucediendo en Irán “es casi un clima revolucionario” y “es la primera vez en la historia moderna” de su país que el pueblo iraní demanda la intervención de la comunidad internacional.
“Tenemos que derrotar al sistema; sabemos que el régimen tiene que irse”, afirmó Palhevi, que abandonó Irán en 1978 y ha vivido desde entonces en Marruecos, Egipto y Estados Unidos.
El hijo del último Sah de Persia, se mostró convencido de que “ha llegado la hora de Irán tras 30 años” de lucha.