El Papa Juan Pablo II, revitalizado por una semana de éxitos en Canadá que al parecer le ayudaron a mejorar su debilitada salud, canoniza hoy al hermano Pedro de San José Betancur.
El Pontífice viajó de Toronto a Guatemala para una estancia de 25 horas, en la que hoy canoniza al misionero español del siglo XVII, un franciscano que fundó una orden de sacerdotes y monjas para ayudar a los pobres de Centroamérica.
El acto de canonización se llevará a cabo en el Hipódromo del Sur, a donde sólo se permitirá el ingreso de unos 500,000 feligreses, según la Iglesia Católica.
El misionero español abandonó su pueblo natal, Vilaflor, en las Islas Canarias, en 1642 a los 25 años de edad, 12 meses después llegó a La Habana (Cuba) de donde partió al puerto Trujillo (Honduras) para luego trasladarse a pie a Guatemala en 1651.
Pedro de Betancur fundó la Congregación Bethlemita y el primer hospital del mundo para convalecientes y murió en la ciudad colonial de Antigua, el 25 de abril de 1667
La agenda de trabajo del Papa en Guatemala y México incluye muchas horas de descanso para que el Pontífice, quien sufre del mal de Parkinson y de una artritis severa, pueda recuperar su fuerzas.