El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lamentó hoy en una esquela publicada en el diario mexicano La Jornada el fallecimiento de la ex primera dama Amalia Solórzano, viuda del ex presidente de México Lázaro Cárdenas (1934-1940).
"Doña Amalia fue ejemplo de dignidad ciudadana, como esposa del presidente Lázaro Cárdenas y por su actuación a favor de los excluidos de su país, los exiliados políticos latinoamericanos y las etnias indígenas", reza la esquela.
Solórzano falleció el viernes a los 97 años y sus exequias se prolongaron dos días, con la visita de personajes de la vida política mexicana, entre ellos el presidente Felipe Calderón.
La nota, firmada por la embajada de Venezuela en México, extiende sus condolencias al hijo de la fallecida, el ex gobernador de su sureño estado natal, Michoacán, líder moral de la izquierda mexicana y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cuauhtémoc Cárdenas.
También a sus nietos Lázaro (también ex gobernador de Michoacán), Camila y Cuauhtémoc, y a su nuera Celeste.
La viuda de Lázaro Cárdenas es recordada sobre todo por su acogida a los niños españoles exiliados de la Guerra Civil (1936-1939), a los que se conoce como "niños de Morelia" por la ciudad a la que fueron trasladados, capital de Michoacán.
El presidente Cárdenas (1895-1970), quien recibiera con los brazos abiertos a los republicanos salidos de España, está considerado como uno de los más respetados gobernantes de México.
En su sexenio de gobierno se produjo la nacionalización de la industria petrolera del país.
El Gobierno español expresó el sábado su "más profundo pesar" por la muerte de Solórzano, de la que destacó su figura "como personalidad insigne que trabajó con abnegación" en favor de miles de ciudadanos españoles que "encontraron abiertas las puertas de México".
Los restos de Dona Amalia, como se la conocía popularmente en su país, fueron cremados en el Panteón Francés de Ciudad de México.