Los legisladores serbios ordenaron ayer la jubilación forzosa de 35 jueces, a los que acusaron de no haber enjuiciado a los jefes del hampa que presuntamente organizaron el asesinato del primer ministro Zoran Zjindjic, ocurrido la semana pasada.
"Debe haber responsabilidad en el poder judicial"", dijo el ministro de Justicia, Vladan Batic al anunciar su respaldo a la jubilación de los jueces, que incluyó siete magistrados del Tribunal Supremo.
Previamente, el gobierno serbio dijo haber identificado a dos de los tres asesinos que mataron a Djindjic, en tanto que la prensa local publicaba ayer varias fotos de un individuo que la Policía señala como el tercer sospechoso.