MILES DE manifestantes, y grupos respaldados por la Iglesia Católica y por líderes de oposición pidieron ayer la dimisión de la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, por denuncias de corrupción.
Vigilados de cerca por cientos de efectivos de la policía antidisturbios, los manifestantes cantaron consignas requiriendo la dimisión de Arroyo para evitar la división del país e impedirque caiga en la anarquía.
"Debería considerar retirarse voluntariamente", dijo Linda Cordova, madre de tres hijos. "Por el bien del país, por el bien del pueblo, Arroyo tiene que irse ahora".
Estandartes rojos, amarillos, blancos y azules, representandoa varios grupos opuestos a Arroyo, producían algo de sombra bajo un sol abrasador mientras 5, 000 manifestantes escuchaban los apasionados discursos de los líderes de la oposición en un parque público antes de dispersarse pacíficamente.
"Estos elementos descarriados odian a la presidenta, pero nosotros les preguntamos: ¿Tienen un líder alternativo o una plataforma de gobierno que ofrecer?", dijo ayer en un comunicado, el portavoz de Arroyo, Ignacio Bunye.
Agregó que la presidenta era impasible a las últimas tácticas empleadas por sus críticos para sabotear su agenda de reformas.
La presidenta Arroyo celebró ayer una recepción diplomática después de intentar consolidar a sus propios partidarios, celebrando reuniones con cientos de funcionarios locales, líderes de su partido político y con un grupo de ministros protestantes.
Cientos de agentes antidisturbios se desplegaron ayer en la capital filipina antes de la manifestación, que fue organizada por la Iglesia Católica, poderosa en un país de 80 millones de personas, la mayoría de ellos católicos.
Los soldados también vigilaban las autopistas que llevaban a la capital, y el palacio presidencial se había convertido en una fortaleza.
Una investigación del Senado ha escuchado las denuncias de que el esposo de Arroyo, su hijo y su cuñado recibieron comisiones por juego ilegal.
Esta semana se conocieron grabaciones de audio en las que la oposición sostenía sus denuncias de que Arroyo cometió fraude en las elecciones.
La Iglesia Católica ha expresado su cólera sobre lo que dice que es una corrupción incontrolada del gobierno de Arroyo y ha expuesto los que cree que son los vínculos entre la familia de la presidenta y el juego ilegal.
Según la denuncia, hay vínculos entre la familia de la presidenta y el juego ilegal.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, celebró ayer una recepción diplomática después de intentar consolidar a sus propios partidarios.
Iglesia apoya acciones contra presidenta filipina
Miles de ciudadanos se manifestaron ayer para pedir la renuncia de Gloria Macapagal Arroyo.