Alrededor de 5,000 personas manifestaron ayer en Washington su oposición a una eventual intervención militar estadounidense en Irak, al margen de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), constató un periodista de la AFP.
Es la primera vez que una manifestación tan importante contra la guerra se desarrolla en Washington, desde que el presidente George W. Bush hizo referencia a esa posibilidad para lograr desplazar al régimen iraquí y eliminar las supuestas armas de destrucción masiva que poseería Bagdad.
"Cambien el régimen de Bush", se podía leer en las pancartas. "La paz es patriótica", "No a la guerra por el petróleo", "No en nuestro nombre, no con nuestros impuestos", afirmaban otros carteles. Los manifestantes, vigilados por un importante dispositivo de seguridad, partieron a principios de la tarde desde la plaza de Dupont Circle, en el centro de la ciudad, respondiendo al llamado del colectivo Red Nacional contra la Guerra en Irak.
En tanto, en Madrid, miles de personas participaron en una marcha de protesta por las calles para demandar que el presidente estadounidense George W. Bush no declare la guerra a Irak, e instar al gobierno español a que se abstenga de darle respaldo.
Los manifestantes portaban carteles que decían "Terror USA" y en otros comparaban a Bush con Hitler mientras caminaban hacia la Puerta del Sol. La policía dijo que participaron casi 3,000 personas. La protesta fue organizada por una amplia variedad de grupos izquierdistas que incluye al Comité Arabe de Solidaridad, sindicatos, grupos de mujeres comunistas y asociaciones de transexuales.
El presidente de gobierno español, José María Aznar, es uno de los principales aliados de Bush en Europa. Su gobierno ha indicado que respaldaría la guerra si fracasan los esfuerzos diplomáticos para que el líder iraquí Sadam Hussein cumpla con las resoluciones de la ONU a fin de que destruya las armas de destrucción masiva.
Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair dijo ayer que el mundo "lamentará las consecuencias" si fracasa en hacer que Irak elimine sus armas de exterminio masivo. Blair dijo que a no ser que el presidente Hussein sea detenido en el desarrollo de armas químicas, biológicas y nucleares, Irak y otros países van a tener luz verde para "amenazar al resto del mundo". "Al final nos encontramos frente a una decisión de la comunidad internacional, o tomamos acción para asegurarnos de que cumplan con las órdenes o vamos a lamentar las consecuencias", dijo Blair a unos jóvenes simpatizantes al comienzo de la conferencia anual del gobernante Partido Laborista.
"Yo no quiero una guerra, no quiero un conflicto", dijo luego de un sostenido interrogatorio sobre su apoyo a la dura posición del presidente estadounidense George W. Bush con respecto a Irak. "Pero hacemos bien en decirle a Hussein que la opción es nuestra. La comunidad internacional dijo que debes deshacerte de esas armas. Elimina esas armas o nosotros te vamos a obligar a que lo hagas", agregó.