Al menos 89 personas murieron ayer tras incendiarse un hospital de Calcuta, en el este de la India, debido a una negligencia que las autoridades calificaron de "crimen imperdonable" por la falta de medidas antiincendios en el edificio.
A última hora de la tarde, diversos medios locales informaban de 89 muertos, 78 de ellos pacientes, en un recuento que fue elevando el número de fallecidos durante el día conforme eran recuperados los cadáveres del complejo hospitalario AMRI, en el sur de Calcuta.
La jefa del Gobierno regional de Bengala, Mamata Banerjee, llegó a las inmediaciones del hospital a media mañana y enseguida apuntó a los gestores del hospital privado como responsables del incendio, que empezó a las tres de la madrugada.
Según la cadena NDTV, la jefa del Ejecutivo de Bengala atribuyó el incendio a una negligencia que calificó de "crimen imperdonable" y pidió que se aplique "la condena más dura posible" a los responsables, a los que ya se ha retirado el permiso de actividad.
Mamata anunció que han sido detenidos cuatro directivos del centro sanitario y dos ejecutivos de las empresas propietarias, los grupos empresariales Emami y Shrachi.
A medida que eran sacados, los cuerpos sin vida fueron trasladados al hospital público SSKM.
Los responsables del Ejecutivo regional reconocieron que las autoridades tenían muchos problemas para identificar los cuerpos y que iban a mostrar fotos de los fallecidos para que los familiares ayudaran con el reconocimiento.
Los medios locales revelaron que el complejo hospitalario, inaugurado en 1996, no disponía de detectores de humo a pesar de que hace solo tres años ya registró un incendio de grandes dimensiones.
Una persona que participó en las tareas de rescate relató a NDTV que hubo muchas dificultadas para salvar en medio del caos a las cerca de 160 personas que había atrapadas, ya que muchas puertas y ventanas estaban bloqueadas.
El fuego se declaró por causas desconocidas en el sótano del centro sanitario.