Honduras se encuentra sumida en la incertidumbre por el desarrollo hoy, de unas elecciones generales amenazadas con no ser reconocidas por gran parte de la comunidad internacional, mientras la población no oculta la preocupación ante la posibilidad de que se produzcan incidentes.
Sin supervisión de organismos internacionales y con acusaciones de falta de garantías para su desarrollo, las elecciones cumplirán con la formalidad de realizarse en tiempo y forma, y en el inaudito escenario de tener al presidente depuesto, Manuel Zelaya, encerrado en una Embajada y al de facto, Roberto Micheletti, “ausente” del poder.
Gran parte de la comunidad internacional ha dicho que no reconocerá los resultados de las elecciones por realizarse en un marco de ruptura constitucional tras el golpe de Estado.
“Hay que ver qué pasa hoy”, advirtió el embajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens.
Recordó que “tener unas elecciones libres, transparentes es una condición necesaria, no suficiente, pero una condición para restaurar el orden democrático”.
Atentado.
Por lo pronto, las autoridades policiales informaron de un nuevo atentado con una granada contra una radio de la capital y de dos explosiones en las ciudades de San Pedro Sula y Lempira.
“Los hondureños, si tienen abstención es porque los están amenazando, por eso no salen, no es porque no quieren ir a votar”, dijo el candidato oficialista a la presidencia, Elvin Santos.
Cierre fronterizo.
Nicaragua y El Salvador decidieron cerrar sus fronteras hasta que pasen las elecciones, y en Honduras hay ley seca.
Nicaragua cerrará al menos tres de sus cuatro aduanas y El Salvador una, mientras que Guatemala todavía mantiene abiertas las suyas, dijo el jefe de la Dirección General de Servicios Especiales de Seguridad (DGSEI) de la Policía Nacional, René Maradiaga.
Por ahora, la situación “con Guatemala está normal” en las aduanas de Corinto y Agua Caliente, señaló el jefe de la DGSEI, responsable de la Policía de Fronteras.
Ambiente.
En las calles de Tegucigalpa se puede ver abundante propaganda electoral colgada de semáforos o pegada a postes de luz; “centros de acopio”, como se llaman a los locales de información electoral para la ciudadanía, y todo un abanico de opciones para averiguar el lugar donde cada uno debe votar.
Alrededor de 250 invitados, según las autoridades electorales, han llegado al país para hacer de observadores, ante la negativa de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA).
Está previsto que los colegios electorales abran sus puertas a las 7:00, hora local y cierren a las 16:00, aunque el horario podría ampliarse una hora por decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) o la propia mesa en caso de que se produjeran “dificultades”, informó una fuente del Tribunal Supremo Electoral.
Ese órgano espera dar los primeros resultados oficiales alrededor de las 18:00, momento hasta el que no está permitido ofrecer información sobre encuestas.
La población hondureña está dividida entre quienes simpatizan con el gobierno de facto instalado a partir del golpe y los que no.