Aunque sin pruebas contundentes, las autoridades trataban ayer el incidente del sábado en un estacionamiento en Virginia como obra del francotirador anónimo y, por ahora, el Gobierno no cree que se trate de una acción terrorista.
Un hombre blanco de 37 años permanece hospitalizado en condición crítica después de recibir un disparo en el abdomen, al salir con su esposa de un restaurante en Ashland (Virginia), a una hora y media al sur de Washington.
Las autoridades aguardan los resultados de las pruebas forenses para determinar si se trata de otro ataque del francotirador para algunos expertos, tiene todos los visos de serlo, y continuarán investigando el caso con esa suposición hasta que se compruebe lo contrario.
Agentes locales, estatales y federales pasaron la mañana de ayer peinando el área en busca de pruebas, en un ambiente de plena colaboración intergubernamental, según el coronel Stuart Cook, jefe de la Policía del condado de Hanover.
"Estamos siguiendo todas las pistas, que son numerosas, y esperamos que continúen llegando", dijo Cook en una rueda de prensa, acompañado de agentes federales y de la Policía local.
La víctima, que es considerada un testigo, fue sometida a una operación de tres horas pero los médicos no pudieron extraerle la bala que ayudaría a determinar si es del mismo calibre 0,223 que ha usado el francotirador.
La víctima tampoco se encuentra lo suficientemente estable para otra intervención quirúrgica, pero la portavoz del hospital Medical College of Virginia, Pam Lepley, dijo que su buena salud "ha sido un punto a su favor".
Ashland, un pequeño suburbio al norte de Richmond es popular entre turistas y, aunque no piensan divulgar ni el nombre ni lugar de procedencia del herido, las autoridades indicaron previamente que se trata de una pareja que pasaba por el área para echar gasolina y cenar en el restaurante Ponderosa.
La racha de asesinatos en serie dio a los políticos mucho de que hablar en los programas dominicales, pero coincidieron en que, por ahora, no hay vínculos entre el francotirador y grupos terroristas.
EU "no tiene pruebas de que esto esté relacionado con el terrorismo, aunque por supuesto nadie puede descartar esa posibilidad", dijo la asesora de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, en un programa de la cadena CNN.