Los incidentes armados se trasladaron ayer a la localidad meridional de Basora, a unos 550 kilómetros al sur de Bagdad, donde tres soldados británicos murieron y un cuarto resultó herido de gravedad en un ataque contra el vehículo en el que viajaban.
Además, el Reino Unido anunció el traslado temporal de su embajada en Bagdad a un cuartel norteamericano tras detectar que existe "amenaza cierta" de sufrir un ataque terrorista similar al que el pasado martes segó la vida de más de 20 personas en la sede de la ONU en la capital iraquí.
En el norte, al menos un ciudadano de origen turcomano perdió la vida tras recibir varios impactos de balas disparadas por soldados norteamericanos en los disturbios que desde hace dos días se suceden entre cristianos y kurdos musulmanes.
Según testigos, los soldados británicos fueron tiroteados desde un vehículo que le adelantó, y se estrellaron contra una pared después de que el conductor perdiera el control, versión que no ha sido confirmada oficialmente.
"Los soldados fueron seguidos desde el momento en que salieron del acuartelamiento, y fueron tiroteados desde un coche rojo con pistolas así como también se lanzó una granada en contra de ellos", detalló la televisión estatal británica BBC.
Un portavoz en Londres se limitó a declarar que "un grave incidente ocurrió hoy sobre las 8:30 de la mañana (4:30 GMT) en el centro de Basora. Tres soldados murieron y otro resulto herido de gravedad en una emboscada", dijo el portavoz.
Desde que el pasado 20 de marzo comenzó la guerra en Irak, cerca de una veintena de soldados británicos han muerto en operaciones de combate.
El Reino Unido tiene desplegadas sus tropas en el sur iraquí, una zona mayoritariamente chiíta, hasta la fecha más tranquila que el norte suní.
Sin embargo, a principios de este mes, un soldado británico perdió la vida en una serie de incidentes relacionados con el levantamiento de parte de la población, iracunda por los continuos cortes de suministro eléctrico y la escasez de carburantes.
También ayer se conoció la muerte de un turcomano a manos de soldados estadounidenses en el norte de Irak, donde se registran enfrentamientos entre miembros de esta minoría cristiana y la mayoría kurda musulmana.
Dos grandes explosiones, al parecer de proyectiles de artillería o de morteros, estremecieron esta ciudad del norte de Irak en las últimas horas de ayer, mientras se escuchaban tiroteos, en el segundo día de violencia étnica en el cual por lo menos 10 personas murieron aquí y en una ciudad al sur.