Estados Unidos admitió ayer su disposición a enmendar su propuesta para el desarme de Irak antes del lunes, pero insistió en que la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU deberá ser votada esta semana.
El Consejo se instaló ayer para un debate en medio de una batalla sobre la propuesta estadounidense, que fija el lunes como último plazo para el desmantelamiento de los arsenales iraquíes y sobre la cual ya Francia y Rusia anunciaron su disposición a vetarla.
EU, Gran Bretaña y España, cosignatarios de la propuesta, "parecen haber decidido, tras consultar a algunas delegaciones, que su proyecto no será aprobado tal cual" fue presentado, dijo Mamady Traoré, embajador de Guinea, país que ejerce la presidencia mensual del Consejo de Seguridad.
El vocero del departamento de Estado, Richard Boucher, dijo que EU admite "algunos ajustes" a la propuesta original pero advirtió que esas modificaciones no deben alterar lo esencial de la iniciativa.
Por su lado Guinea, Angola, Camerún, Chile, México y Pakistán, seis miembros no permanentes del Consejo, hicieron circular en Nueva York un proyecto de resolución que concede a Irak entre 30 y 45 días para desarmarse. Washington replicó que en modo alguno admitiría una extensión tan amplia del plazo.
El secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, ratificó que no tenía "ninguna duda" sobre "importante contribución militar del Reino Unido" para desarmar a Irak. Más temprano, y en respuesta a una pregunta sobre la creciente oposición a la guerra en Gran Bretaña, sobretodo sin el aval de la ONU, Dijo que no descartaba que EU iniciara una pelea contra Irak, incluso sin Gran Bretaña. El embajador iraquí ante la ONU, Mohammed Al-Douri, rechazó las acusaciones de que dispone de un avión no tripulado que puede esparcir armas químicas y biológicas.