Proyectos
- La India ha alentado a las comunidades rurales a construir inodoros y el año pasado lanzó un programa de $1,600 millones para ayudar, pero la construcción de sistemas sanitarios en los países en desarrollo es complicada por la falta de agua y sistemas de drenaje o plantas de tratamiento de aguas negras.
- Para salir adelante, dijeron los científicos, los diseños que se exhibieron en la Feria de los Inodoros van mucho más allá de tratar los desechos humanos como algo desagradable y los reconocen como recursos que pueden generar cosas como electricidad, fertilizantes y combustible.
- Los diseños fueron financiados en lo fundamental por la Fundación Gates y están en varias etapas de desarrollo, aunque otros no fueron creados como parte del reto de la fundación.
¿Quién esperaría que un día un inodoro filtre el agua, cargue el teléfono móvil y produzca carbón para combatir el cambio climático?
Esas ambiciones desmedidas están más allá de lo que los 2,500 millones de personas del mundo sin acceso a servicios sanitarios modernos pudieran esperar, pero científicos e innovadores de todo el mundo dicen que son exactamente las metas necesarias para mejorar los retos de salud pública en medio de retos como la pobreza, la escasez de agua y el crecimiento urbano.
Científicos que aceptaron el reto de la Fundación Bill & Melinda Gates para reinventar el inodoro mostraron sus invenciones en la capital india. La meta clave: procesar los desechos humanos, usar la cantidad mínima de agua y electricidad y crear productos a bajo costo.
El Banco Mundial calcula que el costo global de las malas condiciones sanitarias es de $260,000 millones, que incluye la pérdida de vidas, faltas al trabajo, facturas médicas y otros factores relacionados. En la India, ese precio es de $54,000 millones, casi el producto interno bruto de Kenia o Costa Rica.
La India es de lejos el país en peor situación, donde más de 640 millones de personas defecan al aire libre y generan 72,000 toneladas diarias de desechos humanos, el equivalente a casi 10 torres Eiffel o 1,800 ballenas.
Defecar en público es tan aceptable que muchos indios lo hacen en las aceras o en campos abiertos. Por otra parte, la diarrea mata a 700,000 niños todos los años, algo que se pudiera evitar con un mejor entorno sanitario.