La indignación y la consternación reinaban ayer en Brasil, tras la confirmación del asesinato a manos de narcotraficantes de Tim Lopes (51 años), periodista de TV Globo, la principal cadena de televisión del país.
El presidente Fernando brasileño, Henrique Cardoso señaló que se superaron "todos los límites" y que el "bárbaro asesinato" del periodista en ejercicio de sus funciones "indignaba a los brasileños".
"Es un intento de silenciar a la prensa sobre el tema de la droga", subrayó, agregando que las autoridades gubernamentales (federales, del Estado y municipales) y la sociedad civil debían "unirse para poner punto final a esta serie de atrocidades" en las favelas de Río.
Las autoridades del Estado de Río ofrecieron una recompensa de 50,000 reales (19,000 dólares) por cualquier información que conduzca a la captura de Elias Pereira da Silva (35 años), conocido como "Elias el loco", acusado de asesinar a Lopes y de ordenar la ejecución de 60 personas en los últimos 12 meses, según la policía.
En tanto, la esposa de Lopes, dijo que este es "un momento de indignación", y que espera que la muerte de su marido "no haya sido en vano", en un comunicado divulgado a la prensa.
Alesandra Lopes, quien hasta el domingo en la mañana creyó que hallarían vivo a su marido, cuyo asesinato fue dijo en un comunicado que espera "que este sacrificio no haya sido en vano".
Tim Lopes quería probar que durante los bailes populares organizados por los narcos, se reclutaban nuevos clientes y se abusaba sexualmente de menores. Lopes ya había estado dos veces en la favela y regresó en una tercera ocasión con una microcámara.
Por otro lado, la confirmación del asesinato llevó ayer al gobierno a anunciar una campaña masiva contra el narcotráfico que se cobija en barrios humildes de esa ciudad.
El ministro de Justicia, Miguel Reale, dijo ayer que ordenó una intensificación de la cruzada anti-narcóticos, pero sin precisar detalles sobre la tarea. De inmediato, informó sobre el envío a Río de una brigada especial para participar en las investigaciones y búsqueda de los asesinos.
El ministro de Justicia manifestó que dispuso que investigadores de elite de la Policía Federal se trasladen a Río de Janeiro para participar en los operativos de captura de los traficantes en la Villa de la Penha. Otro grupo de efectivos ingresó al barrio para recoger los restos del periodista y detener a sospechosos.