El proceso por el atentado contra el consulado de EU en la ciudad paquistaní de Karachi comenzó ayer, con tres supuestos integristas islámicos acusados de la colocación del coche bomba que mató a 12 personas el pasado 14 de junio.
Mohamad Imran, Mohamad Hanif y Mohamad Ashraf, presuntos miembros de la organización Harkat ul Muyahidin al Almi (Movimiento de Combatientes del Mundo), fueron acusados formalmente el pasado día 21 de asesinato, intento de asesinato, terrorismo y uso de explosivos, por los que pueden ser condenados a muerte.
Los procesados, que se declararon inocentes, también afrontan cargos por conspiración para asesinar al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, delito que no se tiene en cuenta en la actual causa. Más de 50 testigos prestarán testimonio en el proceso abierto ayer en la Cárcel Central de Karachi, donde están recluidos los tres presuntos extremistas.
El primer testigo, un policía que resultó herido en el atentado, declaró que más de 18 vehículos quedaron destruidos por la explosión, lo que hizo que EU cerrara durante varios días su embajada y consulados en Pakistán, por motivos de seguridad.
Tras escuchar el testimonio del agente, el juez que lleva el caso, Ale Maqbul Rizvi, aplazó el proceso hasta el próximo día 28, informaron medios locales.