El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza viajará mañana a Colombia y a Panamá para entregarle a los presidentes Juan Manuel Santos y Ricardo Martinelli, respectivamente el informe sobre drogas que resultó de uno de los mandatos de la VI Cumbre de las Américas de Cartagena de Indias de abril de 2012.
Panamá será sede de la próxima Cumbre de las Américas, prevista para 2015.
La Organización de Estados Americanos (OEA) trabajó durante más de un año en este documento de 400 páginas bajo la dirección del secretario Insulza, en colaboración con todos los Estados miembros y con el apoyo de expertos internacionales.
El diagnóstico está dividido en dos capítulos, un "Informe analítico" que define el problema y estudia las razones de las distintas políticas antidrogas y otro "Informe de escenarios", con cuatro posibles situaciones que pueden darse desde el presente hasta el año 2025, en función de las decisiones que tomen los países.
El estudio tuvo un coste de 2,25 millones de dólares y contó con los aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y de los Gobiernos de Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, México, Panamá, Perú, Trinidad y Tobago, Uruguay y Turquía.
Asimismo, Insulza enviará el documento a los mandatarios de los otros 33 Estados miembros de la OEA, a través de los representantes permanentes, mientras que la presentación pública oficial tendrá lugar el próximo lunes en la sede del organismo en Washington.
La revisión de la actual política antidrogas fue uno de los temas principales de la Cumbre de las Américas de 2012, y dividió a los países entre partidarios de la despenalización de las drogas, liderados por el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y los opositores a esta medida, encabezados por EE.UU..