Tres exploradores británicos viajarán hasta el Polo Norte para recabar datos sobre la velocidad a la que se está fundiendo el océano glacial Ártico, en la misión científica sobre el cambio climático más importante de los últimos tiempos.
Pen Hadow, director de la expedición; Ann Daniels, guía y responsable de intendencia, y el fotógrafo Martin Hartley partirán a finales de febrero hacia la cuenca de Canadá, desde donde empezarán su travesía de cien días hasta el Polo Norte.
Su misión no es llegar allí, ya que los tres, veteranos exploradores, lo han hecho en otras ocasiones, sino reunir el máximo de información sobre el hielo, la nieve y el agua, que pueda servir a los científicos para predecir cuántos años de existencia le quedan a esa masa de hielo.
Para el proyecto, que cuenta con un presupuesto de 3,2 millones de euros, el ingeniero Michael Gorman, de la Universidad inglesa de Cambridge, ha diseñado un radar portátil capaz de penetrar la superficie para determinar el grosor de la capa de nieve o hielo.
Con este aparato, llamado SPRITE, el equipo del Catlin Arctic Survey tomará mediciones cada diez centímetros, de los 1200 kilómetros que recorrerán desde su punto de partida, en las coordenadas 80ºN-140ºW, hasta su destino.
Datos más fidedignos.
Los científicos asociados a la misión, encabezados por Wieslaw Maslowski, del departamento de oceanografía de la Escuela Naval de la Marina de Estados Unidos, esperan que los datos reunidos con este sistema sean más fidedignos que los obtenidos hasta ahora con satélite o submarinos.
Actualmente, los cálculos sobre cuánto tardará en fundirse el océano Ártico varían mucho, con proyecciones de entre cinco y cien años, por lo que "los políticos no tienen material suficiente sobre el que basar sus decisiones", aseguró Hadow.
Partes de ese océano, donde viven especies animales como los osos polares, las focas o las morsas, se funden cada año en verano, para volver a congelarse en invierno cuando apenas hay sol. Sin embargo, en los últimos años y por el cambio climático, ha aumentado el ritmo de fundición, lo que ha dado lugar a más lagunas de agua oscura que absorben la luz solar (al contrario que la nieve, que la refleja) causando el aumento de la temperatura del agua y más deshielo.
Los tres exploradores, que por una vez se sienten "socialmente útiles", y Maslowski esperan presentar sus resultados en la cumbre sobre cambio climático que se celebrará en diciembre en Copenhague, con el fin de mejorar los acuerdos de Kioto.