Diecinueve personas murieron, casi 70 fueron dadas como desaparecidas y varias resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, debido a las lluvias torrenciales caídas en el centro y sudoeste de China desde el domingo, informó ayer un medio de comunicación estatal.
Catorce personas murieron y tres resultaron gravemente heridas como consecuencia de aludes provocados por trombas de agua en el municipio de Chongqing y en la provincia de Sichaun, según la misma fuente.
En un alud registrado el domingo por la mañana en la ciudad de Fengjie, seis personas murieron y otras dos resultaron gravemente heridas, según el Servicio de Noticias China (CNS). Otras dos personas sufrieron heridas leves.
Además, un alud en una carretera en construcción en la ciudad de Fengdu provocó la muerte de seis trabajadores, mientras otro resultaba gravemente herido, señaló CNS.
Otras cinco personas murieron en otro gran alud en Zigui, en la provincia de Hubei (centro de China), indicó un medio de comunicación estatal el fin de semana. Otras 19 personas fueron dadas como desaparecidas.
En tanto, 50 personas también eran dadas por desaparecidas tras un gran alud de lodo y rocas en la provincia de Sichaun (sudoeste de China), informó la radio estatal ayer, agregando que dos personas habían muerto.
Mientras, más de un millón de personas tuvieron que dejar sus hogares a causa de la crecida de las aguas del río Huai, en la provincia de Anhui (este), mientras que a lo largo del Yangtsé, la provincia central de Hubei se preparaba para luchar contra las inundaciones, informaron ayer fuentes oficiales.
La situación “es más bien grave”, dijo Niels Juel, responsable regional encargado de las situaciones de emergencia.
“Hay zonas donde todas las tierras agrícolas han sido inundadas. Numerosas granjas han sido destruidas”, añadió el responsable regional.