El 16 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de la Alimentación para conmemorar el establecimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 1945.
Este año el lema de la es "Invertir en la agricultura para lograr la seguridad alimentaria".
Aunque la agricultura se haya convertido en un sector secundario en la economía de numerosos países industrializados, debe desempeñar un papel destacado a nivel mundial para que se pueda poner fin al hambre, según la FAO.
En un informe publicado en ocasión de esta celebración, la FAO destacó que la ayuda extranjera para la agricultura y el desarrollo rural ha seguido disminuyendo.
De un total de más de 9 000 millones de dólares EE.UU. al año a principios de los ochenta, el volumen de esta ayuda se redujo hasta situarse en 5 000 millones de dólares a finales de los años noventa. Mientras tanto, se estima que 854 millones de personas siguen subnutridas en el mundo entero.
Esta situación sólo se podrá invertir mediante inversiones en la agricultura, así como apoyando la educación y la sanidad.
La mayor parte de los agricultores del mundo son pequeños agricultores. Como grupo, son los mayores inversores en agricultura. Por otro lado, su propio acceso a los alimentos tiende a ser insuficiente o precario. Si consiguen obtener beneficios de su actividad agrícola, pueden alimentar a sus familias durante todo el año y reinvertir en sus explotaciones mediante la compra de fertilizantes, semillas de mejor calidad y equipo básico.
Pero los pequeños productores se enfrentan a numerosos obstáculos que escapan a su control: falta de crédito, inseguridad del régimen de tenencia de tierras, transporte deficiente, bajos precios y relaciones comerciales escasamente desarrolladas con la agroindustria - por no mencionar factores naturales tales como sequías, inundaciones, plagas y enfermedades.
La inversión en infraestructura en zonas rurales, especialmente en materia de recursos hídricos, carreteras, energía y comunicaciones, desempeña un papel crucial a la hora de impulsar el crecimiento agrícola. Si estas condiciones llegan a cumplirse en los países, cabe esperar enormes beneficios para la agricultura y los hogares rurales pobres.
En numerosas partes del mundo en desarrollo, el sector público ha tardado en responder a los cambios que la globalización ha introducido en los mercados.
La inversión en refuerzo de la capacidad de los gobiernos para ayudar a los pequeños agricultores y fomentar la inversión privada constituye un dinero bien gastado.
El hambre cuesta millones de vidas y miles de millones de dólares, según el informe de la FAO sobre el hambre.
El hambre crónica abruma a 852 millones de personas en todo el mundo. El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo (SOFI 2004), el hambre y la malnutrición producen un enorme sufrimiento a las personas. Por su causa mueren más de cinco millones de niños al año, y tiene un costo para los países en desarrollo de miles de millones de dólares por la pérdida de productividad y de ingresos nacionales.
"Cada año, más de 20 millones de lactantes nacen con insuficiencia de peso en el mundo en desarrollo", informa la FAO. Estos bebés corren más peligro de morir en la infancia, y aquellos que sobreviven a menudo padecen discapacidades físicas y mentales durante toda su vida.
La FAO señala que es lamentable lo poco que se hace para combatir el hambre, si bien los recursos necesarios para evitar con eficacia esta tragedia humana y económica son minúsculos en comparación con los beneficios de invertirlos en esta causa.
El objetivo del Día Mundial de la Alimentación es crear mayor conciencia de la difícil situación en que viven las personas que padecen hambre y están malnutridas, y promover en todo el mundo la participación de la población en la lucha contra el hambre.
Más de 150 países celebran este evento todos los años.
La cifra total de personas que sufren hambre se compone de 815 millones de personas en los países en desarrollo, 28 millones en los países en transición y 9 millones en los países industrializados.
Invertir en la agricultura
La agricultura debe desempeñar un papel destacado a nivel mundial para que se pueda poner fin al hambre.