La sede la Ciudad del Saber en Clayton se ha convertido en un hervidero industrial y científico, donde además de nuevas empresas hay descubrimientos científicos.
En la Secretaría Nacional de Ciencias y Tecnología (SENACYT), funciona uno de los centros de investigación más reconocido en Latinoamérica. El Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas y Servicio de Alta Tecnología (INDICASAT), dirigido por la Dra. Luz Romero, quien explicó que es una herramienta o "facility" a disposición de la comunidad científica para apoyar el desarrollo de la investigación en el país.
Tienen una cartera de 10 a 12 proyectos con financiamiento externo, logrado a través de propuestas de investigación competitivas en el extranjero. Entre los proyectos se encuentra el del mal de Chagas, que ha llevado al descubrimiento en Panamá de una planta para su cura. Participan la Universidad de Panamá, el Instituto Smithsonian y la Universidad del estado de Oregon.
El equipo de INDICASAT está integrado por jóvenes profesionales como el Dr. Eduardo Ortega-Barría, pediatra infectólogo e investigador principal; la Dra. Luz Romero, dermatóloga, y co investigadora; Luis Ureña Gónzalez, biólogo encargado del bioensayo de Trypanosoma Cruzi, que produce la enfermedad de Chagas; Leyda Abrego, bióloga que trabaja en las investigaciones del Trypanosoma Cruzi; José González, biólogo encargado del ensayo sobre la malaria, conjuntamente con Yolanda Corbett y Luis Herrera; Zeuz Capitán Barrios, biólogo a cargo del ensayo de leishmaniasis, y Liuris Herrera, bióloga que trabaja en un ensayo sobre el cáncer.
Desde finales del año pasado, expertos japoneses, enviados por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), presentaron un estudio sobre el estado de la contaminación de la bahía de Panamá y las sugerencias para descontaminarla. Colaboran con las autoridades panameñas para solucionar el problema.