Investigadores están probando una terapia celular para curar o al menos frenar la evolución del parkinson, ante la ineficacia de los tratamientos neurológicos, que solo mejoran al paciente, pero no detienen la enfermedad.
Juan José Toledo, investigador del Instituto de Biomedicina de Sevilla, España, y catedrático de Fisiología de la Universidad de Sevilla, explicó que la terapia consiste en trasplantar células del cuerpo carotídeo, capaces de liberar sustancias que hacen que las neuronas estén más sanas y disminuyan su mortalidad, "en lo que se denomina un efecto trófico".
El catedrático señaló que se ha experimentado en modelos animales y se han realizado ensayos clínicos en pacientes, y actualmente, la investigación ha vuelto al laboratorio para mejorar la técnica.
Precisó que los efectos secundarios de este procedimiento son muy bajos, ya que no se actúa con células madre, sino que se realiza un autotrasplante.