La Fiscalía de Nicaragua comenzó una investigación para determinar si hubo o no violación a la ley en la ejecución del aborto terapéutico a la niña de nueve años, que resultó embarazada tras haber sido violada en Costa Rica.
El fiscal Julio Centeno, según publicó, ayer, la prensa local, trata de ubicar el destino de la menor ultrajada y de los tres médicos privados que practicaron la operación en una clínica privada de Managua el pasado día 20.
Centeno declaró que se está investigando si en el caso de "Rosa", pseudónimo de la niña violada, se cumplió con el trámite que señala la ley para ejecutar un aborto terapéutico en Nicaragua.
El fiscal agregó que está esperando la información que proporcionen los organismos involucrados en este caso, que esta semana acaparó la atención nacional e internacional, para determinar si hay base para presentar una acusación.
Centeno dijo que, independientemente de la investigación que realiza la fiscalía, la institución espera informes de los ministerios de Salud y la Familia y de la Procuraduría de Derechos Humanos. Ayer, el cardenal Miguel Obando y Bravo condenó el aborto, afirmando que nada justifica la eliminación de un ser inocente.
Mientras, en Costa Rica, los recientes casos de tres niñas que resultaron embarazadas sacudieron al país. El caso de la niña de Nicaragua, ha sido tal vez el caso más polémico.
El segundo caso salió a la luz el pasado martes, cuando otra niña nicaragüense de 11 fue revisada en el hospital de Liberia, y se le diagnosticó un embarazo de 12 a 14 semanas. La pequeña sostiene que no fue violada, pues mantuvo relaciones con su consentimiento con un joven nicaragüense de 22 años.
El tercer caso es de una niña de 13 años que tiene al menos cuatro meses de gestación, y que según ella, el padre de su hijo es un niño de 14 años.