El primer ministro británico, Tony Blair, volvió a insistir ayer en que el líder iraquí, Sadam Hussein, debe desarmar Irak de sus arsenales de destrucción masiva porque de lo contrario será desarmado por la fuerza.
El jefe del Gobierno británico opinó que la guerra contra Irak “es evitable”, pero que lo que no es evitable es que Bagdad se desarme en cumplimiento de lo resuelto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Blair reiteró que Londres “quiere seguir el camino de la ONU”, por lo que esperará al veredicto de los inspectores de armas, pero dejó abierta la posibilidad de que su país acompañe a EU en una ofensiva unilateral sin autorización expresa de Naciones Unidas.
El primer ministro británico mostró su confianza en que la ONU apruebe una nueva resolución autorizando el uso de la fuerza si no se produce el reclamado desarme por parte de Irak.
“Que no haya -repitió- ningún tipo de duda: si hay un incumplimiento de las resoluciones aprobadas por la ONU, habrá intervención”.