Los Guardianes de la Revolución iraní hicieron caso omiso a las críticas de Occidente a la prueba de misiles que realizaron el miércoles en el Golfo Pérsico, con un nuevo ensayo de cohetes de medio y largo alcance que disponen de "tecnología avanzada".
La nueva prueba se produjo durante la noche del miércoles al jueves, e incluyó los cohetes "Fateh" (Conquistador) y "Zilzal" (Terremoto), de medio alcance, así como Shihab-3 (Rayo), de 2,000 kilómetros de alcance y capaz de llegar a numerosos objetivos en Oriente Medio, incluido Israel.
La televisión iraní "Al Alam" aseguró que esa fue la primera prueba de esos cohetes durante la noche, y que fue experimentada "con total éxito", tras el "éxito" del primer ensayo de los mismos modelos de cohetes, llevado a cabo ayer durante los ejercicios de los Guardianes.
Los misiles fueron probados durante las maniobras que los Guardianes (Pasdarán) realizan desde el lunes pasado en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, y de especial importancia estratégica para la navegación en esa vía marítima.
En los ejercicios, los más importantes este año y bautizados "El profeta más grande", los Guardianes llevaron a cabo también pruebas de cohetes mar-tierra, mar-aire y mar-mar, incluido uno "muy potente llamado Hut" (ballena), dijo la televisión estatal.
Los militares iraníes han afirmado que esas maniobras y la prueba de misiles y aviones de reconocimiento sin piloto "tienen como objetivo demostrar la capacidad y la preparación de las fuerzas iraníes".
El ministro de Defensa, Mostafa Nayar, dijo que "nuestros misiles son para objetivos defensivos", y que "sólo serán utilizados para repeler a aquellos que intenten atacar Irán".