La ola de frío que azota a Irán desde el domingo ha paralizado la vida en varias áreas septentrionales del país, y ha obligado al Gobierno a anunciar el cierre durante dos días de las instituciones gubernamentales en Teherán, incluidos los centros educativos.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió ante el Parlamento que la ola de frío es la peor que afectado a la República Islámica en 50 años y afirmó que en algunas regiones del norte de Irán la temperatura ha bajado a hasta 30 grados bajo cero.
Las instituciones gubernamentales se mantienen cerradas desde ayer con excepción de las oficinas de la Presidencia y de los Ministros, así como los bancos, los hospitales y los servicios de transporte.