Un alto funcionario iraní declaró ayer que Teherán y El Cairo han acordado la restauración de sus relaciones diplomáticas, rotas desde hace 25 años, pero Egipto aseguró que una decisión final sobre ello todavía tiene que ser adoptada.
"Los dos países han decidido restaurar los lazos (...) y ahora mismo se están haciendo los preparativos" indicó a Reuters el vicepresidente iraní Mohammad Ali Abtahi. "Al trabajar juntos, Irán y Egipto pueden llegar a ser una potencia influyente en temas mundiales", agregó.
En El Cairo, el canciller egipcio Ahmed Maher señaló que se había enterado de las declaraciones de Abtahi pero insistió en que todavía era pronto para hablar de una decisión para normalizar las relaciones entre los dos países musulmanes.
"Siempre hemos pensado que sería una buena cosa poder crear condiciones para establecer contacto entre dos países muy importantes en la región pero eso es hasta donde puedo ir hoy", afirmó el ministro a los periodistas.
"Cuando se tome la decisión, se anunciará. No hay anuncio oficial en ningún lado", aclaró. Un acuerdo entre Teherán y El Cairo, un importante aliado de Estados Unidos y un mediador en las conversaciones de paz palestino-israelíes, curaría la última herida entre Egipto y otros países islámicos a causa de los acuerdos de paz de Camp David de 1978 con Israel.
Irán, un país no árabe que ha protagonizado una ligera suavización de su tradicional enfrentamiento con Washington ante la ayuda prestada a las víctimas del terremoto de Bam, ha hecho grandes esfuerzos para mejorar sus relaciones con sus vecinos árabes en los últimos años.
"Esto es un paso acorde con la política de distensión y reforzamiento de medidas de confianza con los países, especialmente los islámicos", informó la agencia oficial iraní IRNA citando al portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hamid Reza Asefi.
El acuerdo podría también facilitar que Irán entregase algunos miembros de Al Qaeda capturados, demanda clave de Washington. Entre los que se cree que están retenidos por Teherán está el egipcio Saif al-Adel, sospechoso de ser el jefe de operaciones de Al Qaeda.
La posibilidad de la restauración de relaciones entre los dos países se reforzó cuando el gobierno municipal de Teherán cambió de nombre ayer a una calle dedicada al autor del atentado que costó la vida del presidente egipcio Anwar Sadat.
IRNA dijo que el concejo había cambiado el nombre de la calle Khaled Islambouli por el de calle Intifada, a petición del ministerio de Relaciones Exteriores. El Cairo había demandado que Irán renombrase dicha calle antes de poder contemplarse una restauración de relaciones diplomáticas.
Maher acogió con agrado la decisión iraní de cambiar el nombre de dicha calle. "Naturalmente que se trata de un paso positivo", indicó.
Irán rompió las relaciones con Egipto poco después de la revolución islámica por haber llegado a un acuerdo de paz con Israel y por haber albergado al exiliado sha de Persia, que murió en El Cairo en 1980, permaneciendo enterrado allí.
Un radical islámico que se oponía al acuerdo de paz egipcio-israelí, Islambouli, mató a tiros a Sadat en 1981, siendo ejecutado más tarde.