Soldados israelíes destruyeron ayer dos casas pertenecientes a presuntos militantes cisjordanos y arrestaron, según informes, a un francotirador palestino a quien vinculan con la muerte de una bebé israelí en un tiroteo ocurrido en marzo del 2001.
Un asistente del líder palestino, Yasser Arafat viajó ayer a varias capitales árabes para sostener reuniones de consulta en momentos en que las conversaciones sobre seguridad entre israelíes y palestinos han quedado estancadas y la violencia continúa, acompañada de críticas a las tácticas israelíes para ponerle fin.
El Ejército destruyó la casa de Iyad Sawalha, miembro de Jihad Islámica y responsable de un ataque suicida en el que el atacante se inmoló dentro de un auto, cerca de un autobús israelí, el 6 de mayo. En el ataque murieron 17 pasajeros.
Los soldados también derrumbaron la casa de la familia de Murad Abu Asal, atacante que se inmoló en una explosión, el 30 de enero, causando heridas a dos soldados israelíes.
El diario israelí Haaretz informó en su sitio en internet que el Ejército arrestó ayer al presunto francotirador, Sudki Zaro, quien ha sido relacionado con la muerte de una bebé de 10 meses, en los brazos de su padre, el 26 de marzo del 2001. El Ejército rehusó emitir comentarios.
Por otro lado, la crisis económica y social en Israel, que el primer ministro, Ariel Sharon no logra yugular, se agrava, lo que podría precipitar la realización de elecciones anticipadas a comienzos del año próximo.
Israel vive la peor recesión de su historia por el aumento de los gastos militares por la continuación de la Intifada y el hundimiento de la alta tecnología. Este sector alimentó el índice bursátil estadounidense Nasdaq, templo de la "nueva economía", en donde cotizan un centenar de sociedades israelíes.
Por segundo año consecutivo el país registrará una disminución del producto bruto interno (PBI). Este indicador disminuyó en el 2001 de 0.6% y, en el primer semestre del 2002 cayó 2.9% con respecto al mismo período del año anterior.
En tanto, un miliciano palestino resultó herido de gravedad por disparos de los soldados israelíes en un incidente que se registró ayer, en el casco antiguo ("casba") de la ciudad cisjordana de Naplusa.
222 Los palestinos denunciaron la práctica de destrucción por parte de Israel como un castigo colectivo.
Los soldados dispararon contra el miliciano palestino cuando éste trataba de lanzar un artefacto explosivo contra un patrulla, según fuentes militares.
Las fuentes agregaron que el miliciano, que resultó herido de gravedad, iba acompañado por un segundo palestino, que abrió fuego con un arma automática y que huyó por las estrechas calles de la "casba".
Como otras seis ciudades de Cisjordania, Naplusa se halla bajo ocupación del Ejército israelí y toque de queda desde el pasado 18 de junio, aunque desde hace once días Israel permite a la población salir de sus casas durante las horas de sol.