Israel autorizó la construcción de medio millar de viviendas más en sus colonias de Cisjordania ocupada, una decisión que los palestinos calificaron de “desafío” a los esfuerzos internacionales para reactivar el proceso de paz.
Según la prensa local, la medida trata de contentar a los colonos judíos ante una paralización de la ampliación de los asentamientos que Israel adoptaría durante la visita el próximo fin de semana a la región del enviado de EE.UU. para Oriente Medio, George Mitchell.
La autorización fue firmada por el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, y da luz verde para construir 455 casas en colonias cuya anexión pretende el Estado judío en una eventual reanudación de la negociación para la creación de un Estado palestino independiente.
Unas 160 viviendas serán construidas en el bloque de Gush Etzion, en el distrito de Belén y al suroeste de Jerusalén; otras 190 en asentamientos que se sitúan alrededor de la ciudad santa; y un centenar más en la localidad de Modiin y el valle del Jordán.
La medida fue criticada por el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, que la consideró “un serio desafío” a los esfuerzos de la comunidad internacional para poner fin al conflicto regional.
Erekat subrayó que varios de los proyectos se levantarán “en asentamientos alrededor de Jerusalén Este”, donde los palestinos exigen establecer la capital de su futuro Estado.
“Representa un serio desafío a la comunidad internacional, que durante los últimos ocho meses ha exigido con claridad a las dos partes el respeto del derecho internacional para crear un ambiente que permita la reanudación de negociaciones serias”, precisó.
La decisión tampoco ha satisfecho a los colonos, cuyo representante Daniel Dayán, presidente del Consejo de Asentamientos Judíos Yesha, advirtió que “tendrá escaso beneficio”.
Opinó, además, que un posterior congelamiento de la construcción en las colonias “dañará políticamente” al Estado judío.
“Rechazamos cualquier paralización (de la edificación en las colonias) y creemos que la mayoría de los ministros del Gobierno y del Parlamento nos apoyan”, afirmó Dayán.
Unos 300,000 colonos judíos residen en más de un centenar de asentamientos repartidos por Cisjordania, y otros 200,000 lo hacen en Jerusalén Este, los dos territorios donde, junto a la Franja de Gaza, se establecería el futuro Estado independiente palestino.
Retomar el camino para alcanzar esa meta es el objetivo que traerá de nuevo a Mitchell a Oriente Medio, según el plan que ha propuesto el presidente Barack Obama, y que incluye una normalización entre Israel y el Mundo Árabe.