Israel presentará una queja a la ONU contra el Líbano y Siria por las manifestaciones que se registraron el domingo en una zona fronteriza y en la que murieron al menos quince personas y otras 170 resultaron heridas.
La delegación israelí en la ONU denunciará la violación del derecho internacional y de las resoluciones del Consejo de Seguridad por haber permitido los dos gobiernos árabes que los manifestantes se acercaran a la frontera, según informan medios locales.
En el caso de Siria un centenar de refugiados palestinos derribó la verja de seguridad y varias decenas llegaron hasta la localidad drusa de Majdal Shams, en la meseta del Golán, territorio ocupado por Israel desde 1967.
Soldados israelíes abrieron fuego para impedir que los manifestantes entraran en el territorio bajo su control, mataron a al menos cuatro personas e hirieron a entre 10 y 20.
En el caso de Líbano, el Ejército israelí confirmó que había disparado a las piernas de los manifestantes para que no cruzaran la “línea azul” demarcada por la Organización de las Naciones Unidas en 2000.