El primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, se comprometieron a "no dar pasos" que perjudiquen la consecución de un acuerdo final de paz, según portavoces de ambas partes.
Ni las fuentes palestinas ni las israelíes precisaron, no obstante, si el aparente nuevo clima de distensión entre los dos interlocutores incluye un entendimiento sobre las anunciadas construcciones en dos asentamientos judíos en el este de Jerusalén, un nuevo elemento discordante en el proceso de negociación.
Un alto funcionario del Gobierno israelí, citado por la radio pública bajo condición de anonimato, afirmó que en el encuentro que Abbas y Olmert celebrado en Jerusalén "se superaron las divergencias", en aparente alusión a la edificación de 730 nuevas casas en los asentamientos judíos de Har Homa y Maale Adumin, en la zona oriental de la ciudad.
"La tensión quedó atrás", aseguró el funcionario, que añadió que Olmert y Abbas se comprometieron a "no dar ningún paso que pueda perjudicar la consecución de un tratado final de paz".
Portavoces de la delegación palestina calificaron por su parte de "seria y positiva" la entrevista.