Un nuevo método, diseñado en Israel, recicla las aguas residuales de zonas residenciales para hacer papel, en una patente que no sólo contribuirá al medio ambiente, sino que ayudará a abaratar el precio del agua y del papel.
El método fue inventado por el doctor Rafi Aharón en la localidad israelí de Tsur Igal.
Aharón asegura que puede convertir las aguas residuales en un nuevo recurso, al aprovechar el material sólido que es retenido en los filtros de las plantas urbanas de reciclaje y que son ricos en celulosa.
“No hay ninguna razón para no reciclar los restos de los desagües, de la misma forma que lo hacemos con el plástico”, dijo, y explicó que el 99,9 % de las aguas que salen de los hogares son material líquido y tan sólo el 0,10 % , sólido.
Ese pequeño porcentaje es, según el experto, muy aprovechable, porque contiene celulosa que proviene de productos alimenticios, papel higiénico y fibras de las lavadoras.