La reunión que las delegaciones de Israel y de la ANP celebraron ayer en Jerusalén supone la reanudación de los contactos diplomáticos entre ambos pueblos después de un largo período de desconexión y violencia desenfrenada. Por primera vez en los últimos 10 meses, palestinos e israelíes mantuvieron contactos directos, que los segundos calificaron de "buenos" y "productivos", según dijeron fuentes diplomáticas a la radio pública.
Las delegaciones, que se habían reunido para tratar de aliviar el la crítica situación de la población palestina en Cisjordania y Gaza, acordaron esta noche que seguirán los contactos no sólo a nivel diplomático sino también profesional.
Por parte palestina, además del titular de la delegación, Saeb Erekat, asistieron los ministros de Industria, Maher Al-Masri, de Asuntos Civiles, Yamil Tarifi, de Interior, Abdel Rasek Al Iejíe, y de Finanzas, Salam Fayed.
La radio publica informó de que el ministro palestino de Finanzas pidió a Israel que descongele los más de 450 millones de dólares que este país tiene retenidos a la ANP, desde hace unos dos años, en concepto de impuestos y aduanas.
Pero el jefe de la delegación israelí, el titular de la cartera de Exteriores, Simón Peres, le respondió que Israel está dispuesto a transferir a la ANP el 10 por ciento de los 460 millones de dólares que le debe, siempre y cuando un mecanismo conjunto israelí-palestino supervise el destino del dinero. Mientras, el presidente estadounidense George W. Bush estima necesario "supervisar" la aplicación de un plan de acción para reactivar la paz entre israelíes y palestinos.