Italia es un país enojado, pero feliz, y sombrío, aunque optimista, según una encuesta realizada en ese país.
El 44% de los italianos se define como "enojado", estado anímico que nace de diversos factores, entre ellos el panorama "sombrío" vivido durante 2007.
De acuerdo con la encuesta, el 70% afirma que la situación empeoró durante ese año.
El 74% está convencido de que la economía fue peor el año pasado que en 2006; el 70% lo piensa también de la política y el 59%, además, sobre la inseguridad ciudadana y la corrupción política; mientras un 51% lo cree de la calidad de la televisión.
Sin embargo, el 82% de los encuestados asegura sentirse feliz y el 68% de ellos lo eleva al grado de "bastante feliz".
Así, un 67% de los entrevistados se describe como "esperanzado" para el 2008, si bien se trata siempre de una lectura sobre el futuro particular y no tanto sobre el del país.
En cuanto a los principales problemas de los italianos, el 39% señala el salario, el 31% la inseguridad ciudadana, el 28% la inflación y el 27% los impuestos.