Italia y España pidieron el lunes a la Unión Europea que acelere las reformas necesarias para el crecimiento económico si no quiere una explosión antieuropea en el continente.
El presidente español Mariano Rajoy y el recientemente electo primer ministro italiano Enrico Letta sellaron en Madrid un frente común para que el próximo Consejo Europeo de junio apruebe un plan contra el desempleo juvenil y dé pasos definitivos hacia la unión bancaria de los 17 países que comparten el euro.
"Corremos el riesgo de tener un parlamento más antieuropeo que europeo'', dijo Letta sobre el crecimiento de formaciones antieuropeas de cara a las elecciones al parlamento europeo de 2014.
"Sin empleo para los jóvenes no hay esperanza'', agregó.
Además de la recesión, España soporta un desempleo juvenil de 57%, mientras que en Italia la tasa es de 38,4% entre los jóvenes.
Tanto Rajoy como Letta subrayaron en una rueda de prensa conjunta que están comprometidos en la senda de reducción del déficit y los ajustes en sus cuentas públicas, pero que Europa también debe hacer sus deberes para frenar el desempleo y acometer nuevas reformas.
"Las reformas nacionales deben ir acompañadas de reformas en la Unión Europea, todos debemos hacer los deberes insoslayables en nuestros país pero la Unión Europea debe hacer más'', señaló Rajoy.
Letta recordó que ningún líder del continente puede aceptar tasas de desempleo como las de España y dijo que el consejo de junio no debe plantearse como una batalla entre la austeridad alemana y otros modelos sino que debe entenderse como un esfuerzo compartido.
En ese sentido, Letta y Rajoy reclamaron un compromiso concreto con la llamada unión bancaria de los 17 países de la eurozona.
La idea que vienen defendiendo España, Italia y otros países sería crear una autoridad bancaria de supervisión única que evite casos como los del sistema financiero español, que necesitó un préstamo de más de 50.000 millones de dólares para sanearse.
Alemania siempre se ha mostrado reacia a este acuerdo. El ministro alemán de finanzas Wolfgang Schaeuble dijo recientemente que un pacto de esta naturaleza requeriría la modificación de algunos tratados europeos, lo que supone un largo y complicado proceso.