Más de un millón de personas en Italia están en peligro de muerte por la ola de calor que afecta la península, indicó ayer el ministro de Salud, Francesco Storace.
Tras declararse "alarmado", Storace anunció la urgente aplicación de una serie de medidas para evitar que se repita la muerte de cerca 20, 000 personas, como ocurrió en el año 2003 tras una ola anómala de calor.