Janet Reno, ex secretaria de justicia de la administración de Bill Clinton, se juega hoy buena parte de su futuro político en unas elecciones primarias demócratas para decidir el candidato que disputará en noviembre al republicano Jeb Bush el cargo de gobernador del estado de Florida.
El esperado duelo entre Jeb Bush, hermano del presidente George W. Bush, y Janet Reno puede frustrarse. Reno, 64 años, durante mucho tiempo favorita para vencer las primarias demócratas, ha sido alcanzada e incluso superada en los sondeos por Bill McBride, un abogado de Tampa de 57 años.
Reno, que en el año 2000 envió a Cuba al pequeño balsero Elián González, es detestada por la comunidad cubana del exilio, aunque cuenta con el apoyo de los votantes afro-estadounidenses y de la tercera edad en Florida.
Sin embargo, el director ejecutivo de Amnistía Internacional en Estados Unidos, William Schulz, dijo en una declaración: "Decir que Colombia ha cumplido las condiciones relacionadas con los derechos humanos no es más que una farsa, ya que el país ha fracasado en hacer avances significativos...".
"Suministrarle fondos adicionales (a Colombia) en esta etapa es particularmente peligroso. El presidente Alvaro Uribe, quien lleva sólo un mes en su mandato, ha creado un ambiente que brinda poderes aún mayores a una fuerza militar que ya actuaba con impunidad", agregó.
Por su parte José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la división estadounidense de la organización Human Rights Watch, dijo: "Todas las pruebas que hemos podido recoger muestran en forma consistente que hubo un deterioro en los derechos humanos en Colombia desde mayo".
Vivanco dijo a Reuters que el personal militar arrestado constituye principalmente elementos de baja jerarquía que después fueron liberados por falta de pruebas. Los 104 millones de dólares sujetos a las tres condiciones establecidas son sólo una parte pequeña de la ayuda de Estados Unidos a Colombia, el tercer favorecido por la ayuda norteamericana después de Israel y Egipto.
Estados Unidos ha dado a Colombia más de 1.000 millones de dólares en los dos últimos años para combatir el tráfico de drogas. Bajo una ley aprobada recientemente por Estados Unidos, Colombia puede usar también la ayuda para combatir a la guerrilla izquierdista, que Washington considera grupos terroristas.