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Jefe de policía de Nueva York defiende institución tras confusa muerte de joven


El jefe de la policía de Nueva York, Raymond Kelly, defendió hoy el departamento que dirige después de que un joven de 18 años y con problemas mentales murió tiroteado por cinco agentes policiales.

Khiel Coppin, de 18 años, murió en un hospital en Brooklyn, donde residía con su familia, tras recibir el pasado lunes ocho balazos de 20 que dispararon los oficiales, quienes confundieron un cepillo para el cabello con un arma de fuego.

Los cinco policías, incluidos dos sargentos y un detective, acudieron a una llamada al sistema de emergencias 911 que hizo la madre de Coppin, quien presuntamente les esperó fuera del edificio donde vive y les dijo que su hijo estaba armado y que les iba a matar.

De acuerdo con la policía, en la grabación de la llamada se escucha la voz de Coppin diciendo que tenía un arma.

Kelly explicó hoy, en conferencia de prensa, que el joven apuntó el cepillo hacia los oficiales "como si fuera un arma" y que repetidamente ignoró la orden de tirar el objeto.

Indicó, además, que los oficiales creyeron que iba a usar la presunta arma y que actuaron según las directrices del Departamento de Policía.

 

Incluso, aseguró, en lo que aún es un incidente confuso, que cuando los policías llegaron hasta la casa Coppin estaba en el apartamento, que al parecer blandía un cuchillo y que les dijo: "Vengan por mí, tengo un arma. Háganlo".

Luego el joven salió de su hogar por una ventana y cruzó la calle hacia los policías con el cepillo en la mano.

"Esta es una terrible tragedia para la familia de Khiel", afirmó Kelly, mientras que el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, aseguró, por su parte, que se investigan las circunstancias del incidente.

 

Un portavoz de la policía, Paul Browne, dijo que la madre de la víctima intentó recluir a su hijo en un hospital el lunes en la mañana.

La muerte de Coppin es comparada con la del afroamericano Sean Bell, de 23 años, quien murió el año pasado a manos de la policía horas antes de su boda.

Según el testimonio de dos amigos de Bell que le acompañaban, el trío creyó que un grupo que se les acercó (conformado por agentes encubiertos) les iba a asaltar, por lo que trataron de huir del lugar.

 

En respuesta se vieron en medio de un tiroteo, cuando uno de los agentes disparó en 11 ocasiones y otro 31 veces, provocando la muerte de Bell y heridas a sus dos amigos.

También ha salido a relucir la muerte del inmigrante africano Amadou Diallo, en 1999, contra quien la policía disparó en 19 ocasiones porque cuatro policías creyeron que la cartera que había sacado de su bolsillo era un arma de fuego.

Más recientemente, este año un policía fuera de servicio está bajo investigación de un gran jurado por la muerte de un inmigrante hondureño.

El pasado mes otro policía mató a un conductor, tras una discusión de tránsito, alegando que lo hizo en defensa propia, creyendo que el joven, de origen puertorriqueño, estaba armado.

El policía, que se encontraba fuera de servicio, presuntamente no se identificó como agente y huyó del lugar del incidente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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