Naranjo expresó que "traerlos sanos y salvos a casa" debe ser la finalidad del "avance en la construcción de una institución cada vez más perfecta y legítima".
"Para nuestros secuestrados y sus familias, la seguridad de que este proceso contribuirá de manera definitiva a procesar y producir más y mejores inteligencias encaminadas a liberarlos de las garras de los terroristas", agregó el general.
El oficial se lamentó de que estos policías sigan privados de la libertad arbitraria e injustamente "por parte del grupo terrorista" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Que Dios los proteja siempre y que Dios y la patria sigan iluminando el sendero, el camino y la ruta por recorrer de nuestra amada institución", apuntó Naranjo.
El jefe policial divulgó el mensaje cuando crece la preocupación por la suerte de los secuestrados con fines de canje, de 17 de los cuales se conocieron unas pruebas de vida hace siete días.
Las pruebas son unos videos, fotografías y cartas que muestran o reflejan las precarias condiciones de los cautivos, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, también nacional francesa, y tres estadounidenses.
Uno de los documentos fílmicos muestra a esta rehén cabizbaja, apesadumbrada y abatida, lo que llevó al presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien envió un mensaje de aliento a su compatriota y demás secuestrados, y otro de emplazamiento a los rebeldes, para que pongan en libertad a los cautivos.
Las pruebas fueron decomisadas a tres presuntos rebeldes urbanos de las FARC en un hospedaje del sur bogotano y, al parecer, estaban destinadas al presidente venezolano, Hugo Chávez, hasta el pasado 21 de noviembre mediador en la búsqueda de un acuerdo humanitario con los insurgentes.
La misión de Chávez fue entonces terminada por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, molesto por una conversación telefónica del venezolano con el comandante del ejército de Colombia, el general Mario Montoya.
En respuesta, Chávez se declaró traicionado por Uribe, llamó a consultas a su embajador en Bogotá, Pável Rondón, y prometió que no mantendrá ninguna relación con el Gobierno colombiano mientras que su actual colega esté en el poder.