Cuatro palestinos murieron el ayer a causa de la violencia en Cisjordania y la Granja de Gaza, incluyendo un adolescente abatido de un tiro cuando un grupo de palestinos apedreó una patrulla del Ejército israelí en Jenín.
Además, un grupo de asistencia humanitaria denunció que las fuerzas israelíes destruyeron durante el fin de semana un almacén de alimentos en Gaza. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió a Israel que investigue porqué su Ejército destruyó el almacén de comida que pertenecía al Programa Mundial de Alimentos (PAM).
Las fuerzas israelíes participaron en tres de los incidentes fatales, aunque el cuarto palestino, un empleado sanitario en el cruce de Erez entre la Franja de Gaza e Israel, murió cuando un proyectil de mortero disparado por los palestinos no dio en el blanco. Doce palestinos que regresaban de trabajar en Israel fueron heridos por la explosión. En Jenín, el palestino Motez Odeh, de 16 años, fue muerto y otros 23 palestinos resultaron heridos cuando centenares de manifestantes apedrearon ocho vehículos blindados israelíes que entraron en la aldea.