Preocupación
- El presidente de Francia, François Hollande, y la canciller alemana, Ángela Merkel, transmitieron al dirigente ruso, Vladímir Putin, su preocupación por el mantenimiento de los combates en el este de Ucrania y destacaron la importancia de lograr cuanto antes un alto el fuego.
- Se trata de crear las condiciones efectivas para una disminución de la tensión sobre el terreno, indicó el Elíseo en un comunicado difundido tras una conversación telefónica entre los mandatarios.
- En esa charla, según la sede de la presidencia francesa, analizaron la evolución de la situación una semana después de que Putin y el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, se reunieran en la localidad francesa de Bénouville.
- Hollande y Merkel subrayaron que se tiene que evitar el paso de combatientes y de armas.
Al menos 54 soldados ucranianos murieron a manos de los rebeldes prorrusos, 49 de ellos tras ser derribado un avión militar, en la jornada más negra para las fuerzas gubernamentales desde el inicio hace dos meses de la operación antiterrorista en el sureste del país.
El avión Il-76, que además de sus nueve tripulantes llevaba a 40 militares de élite de la 25.ª Brigada Aerotransportada de Dnepropetrovsk, iba a tomar tierra en el aeropuerto de Lugansk cuando fue derribado presumiblemente por al menos dos proyectiles de bazoca por los insurgentes, que reconocieron la acción.
Otros cinco soldados de la Guardia Fronteriza ucraniana murieron en la ciudad de Mariupol, en el sur de la vecina región de Donetsk, después de que la columna de vehículos militares en la que circulaban fuera alcanzada por fuego de mortero de los rebeldes.
El Servicio de Guardafronteras de Ucrania, muy cuestionado por la opinión pública de su país por dejar en manos de los prorrusos cientos de kilómetros de la frontera ruso-ucraniana, reconoció las bajas que sufrieron sus hombres en la ciudad a orillas del mar de Azov, escenario ayer de escaramuzas entre los dos bandos enfrentados.
El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, declaró luto nacional para hoy y prometió “una respuesta adecuada a los terroristas” por derribar el avión militar ucraniano.
“Todos los implicados en un cínico acto terrorista de esta envergadura serán castigados con toda seguridad. Ucrania necesita la paz, pero los terroristas tendrán una respuesta adecuada”, dijo el presidente ucraniano.
La región de Dnepropetrovsk, donde tiene su base permanente la 25.ª Brigada Aerotransportada, declaró luto para hoy y el lunes.
La mayoría de los militares fallecidos en el ataque de los rebeldes, 32 de los 49, procedían de esa región industrial del este rusoparlante de Ucrania.
Varios expertos en defensa e incluso un oficial de la Guardia Nacional de Ucrania, el comandante del batallón “Donbass” Semion Semenchenko, cargaron con dureza contra los mandos de las Fuerzas Armadas ucranianas por permitir que el avión aterrizara en una zona rodeada por milicianos armados.
“La responsabilidad por la muerte de los 49 soldados, además de los ejecutores, recae en los responsables de las Fuerzas Armadas. ¿Dónde estaba nuestra inteligencia militar, si es que la tenemos?”, lamentó Semenchenko.
Unos 200 manifestantes enfurecidos se concentraron a las puertas de la Embajada rusa en Kiev para exigir “el fin de la injerencia de Rusia en los asuntos internos de Ucrania”, como rezan algunos de los carteles exhibidos por los congregados. Los más agresivos tiraron huevos y líquidos contra la Embajada y los autos diplomáticos.